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El euro cumple 20 años

Fecha de publicación:

10 de enero de 2019

Fuente:

Comisión Europea

Descripción:

El euro, moneda común de Europa, celebra el 1 de enero de 2019 su vigésimo aniversario. Hace exactamente veinte años, el 1 de enero de 1999, once países de la UE lanzaban una moneda común, el euro, e introducían una política monetaria compartida a través del Banco Central Europeo.

Contenido:

El histórico momento supuso un hito dentro de una trayectoria marcada por la ambición de garantizar la estabilidad y la prosperidad en Europa. Pese a estar aún en sus años mozos, el euro es la moneda de 340 millones de europeos en 19 Estados miembros. El euro ha aportado beneficios tangibles a hogares, empresas y gobiernos: precios estables, costes de transacción más bajos, protección de los ahorros, mercados más transparentes y competitivos y auge del comercio. Unos 60 países de todo el mundo vinculan de una u otra manera su divisa al euro, y podemos hacer —y hacemos— más para que el euro desempeñe plenamente su papel en la escena internacional. Una vez cumplan los criterios, se espera que otros Estados miembros ingresen en la eurozona.

Para celebrar este aniversario, los cinco presidentes de las instituciones y órganos de la UE más directamente responsables del euro — la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo, el Banco Central Europeo y el Eurogrupo— hablaron sobre los 20 años de la moneda única y sobre su futuro.

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, declaraba: «Por ser uno de los únicos signatarios del Tratado de Maastricht que siguen hoy día en política activa, recuerdo las arduas y trascendentales negociaciones sobre el lanzamiento de la Unión Económica y Monetaria. Pero, sobre todo, recuerdo la rotunda convicción de estar inaugurando un nuevo capítulo en nuestra historia compartida. Un capítulo que habría de definir el papel de Europa en el mundo y el futuro de todos sus ciudadanos. Veinte años después, estoy convencido de que fue la firma más importante que jamás haya estampado. El euro se ha convertido en símbolo de unidad, soberanía y estabilidad. Ha aportado a nuestros ciudadanos prosperidad y protección, y debemos garantizar que lo siga haciendo. De ahí que trabajemos sin descanso por completar nuestra Unión Económica y Monetaria y por dar aún mayor relieve internacional al euro».

Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo, declaraba: «El euro es hoy en día más popular que nunca: tres de cada cuatro ciudadanos lo consideran bueno para nuestra economía. Para que los europeos aprovechen plenamente el empleo, el crecimiento y la solidaridad que se esperan de la moneda única, debemos completar nuestra Unión Económica y Monetaria a través de una verdadera Unión financiera, fiscal y política. Esto, además, permitirá a Europa proteger mejor a sus ciudadanos frente a posibles crisis futuras».

Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, declaraba: «La creación del euro, hace 20 años, fue — junto con la liberación de Europa Central y Oriental y la reunificación de Alemania— un momento crucial de la historia europea. Desde entonces, nuestra moneda común ha madurado hasta convertirse en una poderosa expresión de la Unión Europea como fuerza política y económica en el mundo. A pesar de las crisis, el euro se ha mostrado resistente, y los ocho miembros que se han sumado a los once iniciales han aprovechado sus beneficios. A medida que el mundo vaya cambiando, nosotros seguiremos mejorando y reforzando nuestra Unión Económica y Monetaria».

Mario Draghi, Presidente del Banco Central Europeo, declaraba: «El euro fue la consecuencia lógica y necesaria del mercado único. La moneda única facilita viajar, comerciar y hacer transacciones tanto dentro de la zona del euro como en el resto del mundo. Hoy, veinte años después, hay una generación que no conoce otra divisa nacional. Y a lo largo de este tiempo, el BCE ha cumplido su misión principal de mantener la estabilidad de precios. Pero también contribuimos al bienestar de los ciudadanos de la zona del euro al crear billetes innovadores y más fiables, impulsar sistemas de pago seguros, supervisar los bancos para garantizar que sean resistentes y velar por la estabilidad financiera en la zona del euro».

Mário Centeno, presidente del Eurogrupo, declaraba: «La moneda única ha sido uno de los mayores éxitos europeos: no cabe albergar duda alguna sobre su importancia y su impacto a lo largo de las dos primeras décadas de su existencia. Pero su futuro aún se está escribiendo, lo que para nosotros supone una responsabilidad histórica. El euro, con la estrecha cooperación económica que trae consigo, ha evolucionado a lo largo del tiempo y superado retos en su camino. Ha caminado un largo trecho desde sus comienzos y, a raíz de la crisis, asistido a cambios importantes para intentar dejar las dificultades atrás. Pero sus trabajos no han terminado, pues requiere continuas reformas, tanto en buenos como en malos tiempos. No puede caber duda de nuestra voluntad política de reforzar la Unión Económica y Monetaria. Debemos estar preparados para lo que pueda depararnos el futuro: se lo debemos a nuestros ciudadanos».

Contexto

El lanzamiento del euro culminó un largo recorrido iniciado mucho tiempo atrás. La inestabilidad monetaria registrada en todo el mundo durante las décadas de 1970 y 1980 había puesto en peligro a los distintos países europeos y requería soluciones europeas. Además, al establecerse un mercado único, sería más fácil trabajar y comerciar si los europeos empezaban a utilizar una divisa única. Tras décadas de debates sobre cómo alcanzar una Unión Económica y Monetaria, en 1988 se creó el Comité Delors. Bajo la dirección del entonces presidente de la Comisión Jacques Delors, el Comité estudió medidas específicas y graduales para avanzar hacia esa moneda única. El acuerdo firmado en 1992 por los líderes políticos en Maastricht haría nacer el euro a partir del informe del Comité Delors y las posteriores negociaciones. Así fue cómo la firma del Tratado de Maastricht pasó a ser el momento que simbolizaba la transición al euro. En 1994, el Instituto Monetario Europeo (IME) emprendió en Fráncfort los trabajos preparatorios para que el Banco Central Europeo (BCE) asumiera sus responsabilidades en materia de política monetaria en la zona del euro. De este modo, el 1 de junio de 1998 entraba en funcionamiento el BCE.

El 1 de enero de 1999 se introdujo el euro, que pasó a ser moneda oficial de once Estados miembros, mientras que el Banco Central Europeo y el Eurosistema asumían responsabilidades en materia de política monetaria. Tres años después de aparecer en los extractos bancarios de los ciudadanos junto a las divisas nacionales, los billetes y monedas de euro llegaron a doce países en lo que supuso la mayor transición monetaria de la historia. Los primeros miembros fueron Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal. Grecia se incorporó en 2001. Desde entonces han introducido el euro otros siete Estados miembros: Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania y Malta.

La segunda moneda más utilizada en el mundo

Desde los primeros debates, a finales de la década de los 60, el euro ha recorrido un largo trecho hasta convertirse en la moneda de 340 millones europeos, utilizada por otros 175 millones de personas en todo el mundo. Es la segunda moneda más empleada en el mundo: 60 países la usan o vinculan su divisa al euro. Es valor refugio para los bancos centrales internacionales, en todo el mundo se utiliza para emitir deuda y goza de amplia aceptación para efectuar pagos internacionales.

Diez años después de que la crisis financiera sacudiera el mundo, la arquitectura de la Unión Económica y Monetaria europea se ha reforzado considerablemente, pero queda aún mucho por hacer. Partiendo de la visión planteada en el Informe de los cinco presidentes de junio de 2015 y desarrollada en los documentos reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria y el futuro de las finanzas de la UE de primavera de 2017, la Comisión Europea publicó una hoja de ruta para la profundización de la Unión Económica y Monetaria. En diciembre, los dirigentes de la UE también acordaron trabajar para reforzar el papel internacional del euro dentro del mismo proceso.

Una moneda única en beneficio de todos los europeos

El apoyo público al euro siempre ha sido alto en la UE, sobre todo en los países que ya lo utilizan. El 74 % de encuestados en toda la euro zona declara considerar el euro bueno para la UE. Esta cifra iguala el récord alcanzado el año pasado y confirma que la popularidad del euro está en su nivel más alto desde que empezaran las encuestas en 2002. El 64 % de encuestados en toda la eurozona declara asimismo que considera el euro bueno para su país. El 36 % de los europeos considera el euro como uno de los principales símbolos de la Unión Europea, solo después de la libertad como símbolo. El euro ha aportado beneficios tangibles y muy prácticos a los hogares, las empresas y los gobiernos europeos: precios estables, precios de transacción más bajos, mercados más transparentes y competitivos y auge del comercio. El euro hace más fácil viajar y vivir en el extranjero y protege el ahorro.

Más información: historia y beneficios del euro